El 27 de mayo de 2026, la noticia de la muerte de Gabriel Ganley, un fisicoculturista brasileño, dio la vuelta al mundo. El joven de 22 años fue encontrado sin vida a causa de una miocardiopatía hipertrófica agravada por el consumo de esteroides anabólicos. Sustancias que el atleta incluyó en su dieta para optimizar su rendimiento deportivo.
Los profesionales en salud y entrenamiento se enfrentan en cada consulta a la pregunta del uso de los esteroides anabólicos para incluirlos en los planes deportivos de sus pacientes.
En este blog abordaremos las consecuencias y contraindicaciones del consumo de los anabólicos.
El caso de Gabriel Ganley ha hecho más visible la miocardiopatía hipertrófica, una condición en la que el músculo cardíaco se engrosa de manera anormal, dificultando el flujo sanguíneo y alterando el ritmo cardíaco. Su progresión puede desencadenar muerte súbita con el consumo de esteroides anabólicos androgénicos (EAA).
Los EAA son derivados sintéticos de la testosterona que estimulan la síntesis de proteínas en el tejido muscular, incluyendo el miocardio. El resultado: un corazón más grande, pero no más eficiente.
Un estudio publicado en Ars Pharmaceutica identificó que la mitad de los casos analizados se centraron en los efectos adversos cardiovasculares de los EAA: disfunción ventricular izquierda, perfil lipídico desfavorable con caída del HDL y elevación del LDL, e incidencia de infartos de miocardio en jóvenes culturistas y levantadores de pesas.
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Gran cantidad de deportistas argumentan que el uso de anabólicos con un ciclo corto de seis u ocho semanas no deja secuelas permanentes. Esta creencia es la que el profesional informado no puede dejar pasar sin corrección.
Según un estudio de 43 ciclos de tratamiento con anabolizantes esteroides en deportistas concluyó que: “Los ciclos de seis semanas se producen elevaciones significativas de transaminasas, alteración de perfil lipídico y supresión del eje hipotálamo-hipófisis-gonodal”.
A esto se suma el daño psiquiátrico con alteraciones del comportamiento, episodios de agresividad y síntomas maníacos tras la administración de dosis altas de testosterona.
Muchos deportistas y algunos profesionales presentan a los Moduladores Selectivos del Receptor de Andrógenos (SARMs) como la alternativa más segura para reemplazar los EAA.
La agencia del gobierno de los Estados Unidos de Administración de Alimentos y Medicamentos ha publicado alertas que indican que los SARMs están asociados a riesgos graves o potencialmente mortales como el aumento del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, toxicidad hepática y posible asociación con desarrollo de cáncer.
Ningún SARM ha recibido aprobación regulatoria para consumo humano. Se venden como "para investigación" o como suplementos, sin advertencias en el etiquetado, lo que genera en el consumidor una falsa percepción de seguridad.
La muerte de este deportista brasileño recuerda la responsabilidad que tiene el profesional del deporte y la salud. No se trata de prohibir ni de moralizar con el deportista, por el contrato, se trata de tener el conocimiento clínico suficiente para:
El deportista que consulta sobre anabólicos o SARMs antes de empezar a usarlos representa la ventana más valiosa de intervención. Una orientación técnica, basada en mecanismo y evidencia, tiene un impacto que una advertencia genérica nunca tendrá.
Disnea de esfuerzo no proporcional, palpitaciones, elevación de enzimas hepáticas, cambios en el perfil lipídico, alteraciones del ánimo o supresión hormonal evidente son marcadores que el profesional preparado reconoce y sobre los cuales actúa con criterio de derivación.
Creatina, cafeína, proteína de suero, adaptógenos con evidencia: existe un universo de compuestos documentados, seguros en las dosis establecidas y eficaces para objetivos específicos de rendimiento. El profesional que puede argumentar esa alternativa con datos gana más credibilidad que el que solo advierte riesgos.
Casos como el de Gabriel Ganley no se resuelven con advertencias en notas de prensa o publicaciones en redes sociales. Se resuelve con más profesionales capacitados para intervenir en el momento adecuado, con argumentos técnicos sólidos y protocolos de seguimientos reales.
El Programa Avanzado en Suplementación Deportiva Basada en Evidencia para la Dosificación y Práctica Segura estopa creado para responder a las exigencias actuales como comprender la farmacología de los EAA y los SARMs, interpretar marcadores de daño orgánico, construir protocolos individualizados y orientar a deportistas con la autoridad que solo da el conocimiento verificado y actualizado.
En la suplementación, la diferencia entre optimizar el rendimiento y destruir la salud no está en la sustancia. Está en quien asesora y en cuánto sabe.
Referencias